jueves, 17 de septiembre de 2015

SELECCIÓN DE REPRODUCTORES EN LAS RAZAS DE POSICIÓN

        Artículo basado en un escrito de José Expósito sobre la selección de canarios de canto Roller y aplicable, con algunas modificaciones, a cualquier raza.

Sea cual sea el sistema de cría que utilicemos (cría en línea, cría en consanguinidad estrecha, cría sin ninguna consanguinidad, etc.) la selección de los reproductores es una decisión muy importante. Sin duda es la decisión más trascendental para el futuro de un criadero.
A la hora de seleccionar los reproductores, todo criador elige a los pájaros que cree que le pueden dar los mejores resultados. Hay dos maneras de hacerlo:
        a) Por intuición: El criador, sin tener unos argumentos concretos, intuye que un determinado ejemplar es válido como reproductor.  Muchas veces acierta, pero otras no.
        b) Por valoración: Se consideran diversos apartados de nuestros canarios (aquellos que consideramos importantes para la raza que estamos criando); valoramos y puntuamos  cada unos de esos apartados utilizado unos criterios; sumamos dichos valores y tomamos como reproductores los ejemplares de mayor puntuación.
Considero este segundo método el más apropiado. Pasemos a explicar la manera de llevarlo a cabo con más detalle.

        Dividimos la valoración en dos grandes grupos: valores individuales y valores de familia.
        Los valores individuales, se refieren a los que tiene cada ejemplar.
        Cada canario, tanto macho como hembra, se puede considerar  excelente, muy bueno o bueno.  Se considera un canario excelente, muy bueno o bueno aquel que en concursos, o en la valoración de jueces (o aficionados muy expertos) fuera de los concursos,  le han concedido:
Excelente: 91–92 puntos o más.
Muy bueno: 89-90 puntos
Bueno: 86 -87-88 puntos
        Un canario de menos de 86 puntos no debe ser tenido en consideración, ya que como no tiene calidad, difícilmente se la puede trasmitir a sus descendientes.
       
        Los VALORES INDIVIDUALES a tener en cuenta, tanto en el macho como en la hembra, son los siguientes:
        PUNTUACIÓN EN LAS CARACTERÍSTICAS DE LA RAZA.
Excelente (91–92 puntos): (3 puntos)
Muy bueno (89-90 puntos: (2 puntos)
Bueno (87-88 puntos): (1 punto)
        A descartar cualquier ejemplar que no obtenga los 86 puntos.
        EDAD.
        A medida que los canarios van teniendo más edad, sus cualidades reproductoras van disminuyendo.
Un año (3 puntos)
Dos años (2 puntos)
Tres años o más (1 punto)
        Solamente emplearemos ejemplares de 4 años cuando éstos sean excepcionales y tengan una altísima puntuación, sobre todo en sus descendientes.
        COMPORTAMIENTO EN CRIA.
         Aspecto que está muy descuidado y que es importantísimo. Si nuestros pájaros no son buenos reproductores no tendremos casi descendencia, y tendremos pocos ejemplares entre los que escoger como futuros reproductores.
Excelente criadora (3 puntos)
Muy buena (2 puntos)
Buena criadora (1 puntos)
        Se descartarán todos aquellos ejemplares que sean muy malos criadores: tiran el nido, los huevos, los polluelos; rompen los huevos; son crueles con los polluelos
        Normalmente las razas de  los canarios de posición son muy buenos criadores  y no se utilizan nodrizas. Si por algún motivo se utilizasen nodrizas este apartado de comportamiento en cría no se debe tener en cuenta.
        (NOTA: Aunque se utilicen nodrizas se deben poner los huevos de las nodrizas a estos canarios de postura para que incuben y comiencen a dar de comer a sus polluelos. De esta manera no perderán  su instinto reproductor)

        FERTILIDAD
        Este apartado solo es posible valorarlo si tanto el macho como la hembra han tenido varias parejas.
80% - 3puntos.
70% - 2 puntos.
60% - 1 punto.
TOTAL VALORES INDIVIDUALES DEL EJEMPLAR.
        Por muy altos que sean los valores individuales, siempre hay que descartar a los ejemplares enfermizos, que tengan el menor indicio de alguna tara física, sean apáticos o faltos de vigor.

VALORES DE FAMILIA.
        En estos valores se da muchísima importancia a la genética de la familia, que es un reflejo de la genética que puede tener el ejemplar que estamos valorando. Cuanto mejor sean sus ascendientes y descendientes tanto mejor será el ejemplar como reproductor.
        FAMILIA
        Se puntuarán todos y cada uno de los siguientes familiares:
PADRE - MADRE – ABUELO PATERNO – ABUELO MATERNO – ABUELA PATERNA – ABUELA MATERNA – HERMANOS – HIJOS – NIETOS.
Excelente (91–92 puntos): (3 puntos)
Muy bueno (89-90 puntos: (2 puntos)
Bueno (86 - 87-88 puntos): (1 punto)
        Lógicamente los hijos y nietos solo se valorarán en el supuesto de que los padres y abuelos lleven varios años como reproductores.
TOTAL VALORES DE FAMILIA DEL EJEMPLAR =

VALOR TOTAL DEL EJEMPLAR: Valores individuales + Valores de la familia
Como es fácil apreciar, en estas valoraciones, el peso de la familia es muy superior al del individuo, dando mucho valor a la herencia genética, resultando que la mayor parte de la cría del año procede de ejemplares de cierta edad y contrastada calidad como reproductores. Lo que queremos conseguir es obtener una gran familia de la que saldrán magníficos ejemplares de una manera habitual, no se debe pretender conseguir excelentes ejemplares de una forma ocasional.
Para evitar un exceso de conservadurismo y que sean los mismos pájaros los que se reproduzcan durante mucho tiempo, podemos actuar de muchas formas: limitando la edad de los reproductores, limitando el número de descendientes por reproductor, realizando cada ciertos años un concurso de méritos en el que permitimos participar a alguno de los descartados, etc.
Aplicando este método de valoración, los noveles lo tienen muy difícil y los grandes reproductores tienden a asentarse en el criadero; por tanto, daremos a los primeros alguna oportunidad introduciéndolos como cebadores y dejándoles la segunda puesta, para que vayan acumulando méritos y con los segundos seremos implacables en cuanto a la salud y a la fertilidad (al menos 80% de huevos fértiles).
Tampoco asignaremos el mismo número de hembras a todos los seleccionados, lógicamente los que destaquen por su elevada puntuación tendrán un harén más amplio; pero aquí también hay que contemplar otras circunstancias para evitar un posible cierre sobre determinados ejemplares.
Con las hembras de alta puntuación debemos criar hasta su límite biológico, aunque tengamos que utilizar nodrizas, acoplándolas con machos diferentes en cada postura para poder disponer de un número suficiente de descendientes en los que apoyarnos en años posteriores.
Con las hembras adultas de alta puntuación seremos pacientes, no incitándolas a criar; debemos esperar que el celo les aparezca de forma natural, cuando su estado general se lo permita, para evitar su desgaste inútil y aprovechar su momento óptimo. Las acopláremos con machos muy vigorosos y experimentados en la crianza.

        Para clasificar a los canarios en Excelente, Muy bueno y Bueno, en las CARACTERÍSTICAS RACIALES, en lugar de fijarnos en la puntuación global dada en los concursos podemos valorar solamente los apartados esenciales  de esa raza.
        A continuación ponemos los puntos que tendrían que obtener en cada uno de los apartados esenciales  de cada raza para considerarlos Excelente, Muy bueno y Bueno.



BOSSU BELGA
EXCELENTE
MUY BUENO
BUENO
Posición
36
35
34
Forma del cuerpo
23
22
21
Cabeza y Cuello
12
11
10
Plumaje
8
7
6

        Por ejemplo un Bossu Belga podría sacar 36 puntos en posición, con lo que sería Excelente y tendría 3 puntos; sacar 22 puntos en Forma del cuerpo, con lo que sería Muy Bueno y tendría 2 puntos; tener 12 puntos en Cabeza y cuello lo que supondría que es Excelente y se le darían 3 puntos,  y que tuviese 6 puntos en Plumaje, con lo que sería Bueno y se le daría 1 punto. La puntuación de este canario en los ASPECTOS GENERALES DE LA RAZA serían 3 + 2 + 3 + 1 = 9 puntos.  Igual se haría con las diversas razas.



HOSSO JAPONÉS
EXCELENTE
MUY BUENO
BUENO
Posición y acción
24
23
22
Forma
19
18
17
Talla
19
18
17
Espalda y Dorso
15
14
13
Cabeza y Cuello
10
9
8




MÜNCHENER
EXCELENTE
MUY BUENO
     BUENO
Posición
19
18
17
Cabeza y cuello
19
18
17
Pecho
19
18
17
Cola
10
9
8
Patas
10
9
8
Plumaje
10
9
8




SCOTCH FANCY
EXCELENTE
MUY BUENO
     BUENO
Posición y acción
23
22
21
Formao
19
18
17
Espalda y dorso
19
18
17
Cabeza y cuello
10
9
8
Talla
10
9
8
Plumaje
10
9
8

        Para hacer una selección rigurosa no se debe tomar en consideración aquellos ejemplares que saquen menos de los puntos que sirven para considerar a un pájaro como bueno. Por ejemplo, si un Scotch en Posición y Acción saca menos de 21 puntos no hay que utilizarle como reproductor. Hay criadores que en este caso, si el pájaro saca 20 puntos (nunca menos) le darían en ese apartado 0 puntos, concediéndole una oportunidad de criar, siempre y cuando sea Muy Bueno o Excelente en los demás apartados.
                Este método de selección y cría solamente se puede utilizar cuando se tiene un mínimo de 8 de parejas. Cuantas más se tengan mejor, pues así es más fácil seleccionar y se ve más rápidamente el progreso. Si se tienen muy pocas parejas se puede obtener algún campeón de manera ocasional, pero es muy difícil tener una estirpe de muy alta calidad. Una estirpe se considera de muy alta calidad cuando los peores pájaros de ese criadero obtienen 88 puntos.
        Un criadero que obtiene
1 pájaro de 94 puntos.
1 pájaro de 93 puntos.
7 pájaros de 92 puntos.
20 pájaros de 91 puntos.
30 pájaros de 90 puntos.
15 pájaros de 89 puntos.
        Hay que considerarle de una calidad excepcional. En este tipo de criaderos lo que se ha hecho ha sido seguir un proceso riguroso de selección en el que no tiene cabida ningún tipo de sentimentalismo ni excepción. 

jueves, 11 de junio de 2015

LA FORMACIÓN DE UN TRONCO O ESTIRPE PROPIA
        
Artículo aparecido en Italia Ornitológica y que me parece de  interés para los criadores de canarios de cualquier raza o variedad.
Massimo Capitanio (Médico Veterinario)

         Cuando queremos adquirir ejemplares para mejorar nuestro criadero hay que tener presente que, en mi opinión, saber que comprar no es fácil. Hay que tener claro cuáles son los defectos de los pájaros de nuestro criadero, los límites de nuestros canarios con el fin de encontrar ejemplares adecuados para compensar las  deficiencias de nuestro stam. Lo mejor es acudir a un solo criador, posiblemente a uno que consiga buenos resultados en las exposiciones a lo largo del tiempo, de forma que sus canarios tengan características bien visibles, una especie de marca de fábrica que permita inmediatamente evaluar la competencia de dicho criador y la calidad de su criadero.


         Algunos pueden argumentar que partiendo de ejemplares que hayamos comprado en el mercado, y seleccionando los mejores ejemplares de nuestro criadero podemos llegar a buenos resultados. Utilizando ejemplares de un valor medio de 84 puntos, en tres años se puede llegar a los 87. A continuación, siguiendo con el trabajo podremos conseguir que el valor medio de los ejemplares de nuestro criadero sea de 88 puntos, luego 89…  Este razonamiento es cierto para criadores competentes. Lógicamente si se parte de un potencial inicial más alto – 88 puntos de valor medio en lugar de 84 – se conseguirán valores medios más altos pues de esta manera en lugar de conseguir 89 puntos en los primeros años de trabajo se pueden conseguir  90 ó 91. Como se ve, tiene sentido empezar con un buen grupo de aves, de buena calidad, con los que trabajar para conseguir nuestro propio tronco o estirpe de campeones. Todo criador se deshace de los canarios que le sobran y que no le son esenciales para la cría. Pero si esos canarios tienen una calidad superior a la de los de nuestro criadero podemos traerlos a casa y continuar con nuestro proceso selectivo.


         En mi opinión, el número ideal de las parejas para poder elegir sin demasiados problemas es al menos 20, o también pueden ser  20 hembras y 16 machos. Es evidente que hay que tener el espacio y el tiempo, suficientes, pues si no hay que tener un número diferente de acuerdo a las posibilidades de cada uno. En algunas razas es muy difícil formar 20 parejas, - como el AGI -  para otras se podría tener un mayor número, por ejemplo Glosters, porque si intentamos  configurar parejas para  lograr buenos intensos y nevados, claros y oscuros, isabelas, pequeños en tamaño, amplia moña, etc. nos damos cuenta de que un pequeño número de parejas aumenta en gran medida la dificultad selectiva.
         Es conveniente mantener un núcleo de cría, un número de parejas nacidas en nuestro propio criadero, elegidos entre los mejores ejemplares, ya acostumbrados a nuestra forma de llevar el criadero (temperatura, alimentación, iluminación, etc.) y agregar un pequeño número de parejas para mejorar las deficiencias de nuestro tronco o estirpe. En la práctica se escogen 17 parejas, nacidas en el criadero, escogidos entre los mejores tanto en aspecto como por ser buenos criadores o cuyos padres sí lo son (nos referimos a los pájaros del primer año) y se añaden 3 nuevas parejas. Entre las posibilidades de cría podemos mantener diferentes líneas o mezclarlas total o parcialmente.


         1ª POSIBILIDAD: LÍNEAS SEPARADAS.  Si tengo 52 canarios de las parejas de mi criadero (88 puntos de valor medio) y 10 canarios de las nuevas parejas (valor medio 90 puntos) ocurre que el patrimonio genético del criadero es diferente. Con este tipo de actuaciones lo que hacemos en realidad es tener dos tipos de canarios en nuestro criadero y no llegamos a tener una estirpe totalmente propia. Este tipo de estrategia solo tiene sentido si queremos probar si los nuevos canarios dan realmente canarios de una calidad media más alta que la nuestra para luego ir mezclando paulatinamente los dos tipos de canarios.

         2ªPOSIBILIDAD: INTRODUCCIÓN PARCIAL.  Si hacemos 16 parejas de nuestros propios canarios, 2 parejas nuevas y dos parejas cruzando canarios propios X canarios nuevos, obtendremos canarios propios (con valor medio de 88 puntos), canarios nuevos (90) y canarios intermedios entre las dos líneas.  Esta actuación nos sirve para poder evaluar la compatibilidad entre las dos estirpes y verificar si las nuevos canarios que hemos  introducido  son buenos reproductores y los resultados fenotípicos de los hijos nacidos, es decir, comprobar si trasmiten sus mejores características.

         3ª POSIBILIDAD: MEZCLA ENTRE AMBAS LÍNEAS.  Se mezclan los ejemplares nuestros con los nuevos. Nos encontraremos con una variabilidad fenotípica mayor respecto a las dos anteriores posibilidades.


         Con una cría selectiva normal se busca un aumento de las características positivas según el estándar de la raza y una disminución de los defectos. El objetivo es conseguir un grupo de animales lo más posible similares entre sí tanto fenotípicamente como genéticamente. Desde esta óptica la consanguinidad puede ayudarnos.
         He escuchado opiniones discordantes sobre la consanguinidad, algunos lo ven lógico, otros catastrófico. Como para todas las cosas se necesita conocimiento y capacidad para  afrontar el proceso selectivo que tiene como objetivo aumentar la homocigosis en el patrimonio genético de un determinado grupo de animales. En la práctica, la variable que más influye en la evolución genética de un criadero es el criador, ya que con sus decisiones dirige el cambio de sus animales.
         El aumento de la homocigosis supone una mayor uniformidad del patrimonio genético de nuestros animales. Si los reproductores son homocigóticos para unos determinados caracteres, trasmitirán a sus hijos dichos caracteres.


         Con la homocigosis salen todos los caracteres recesivos, tanto positivos como negativos. El criador elimina de la reproducción  los ejemplares que muestran los caracteres negativos. El resto de ejemplares manifestará un elevado porcentaje de homocigosis, de una gran similitud fenotípica, que si se ha dirigido en la dirección correcta se traducirá en un grupo de animales muy similares entre sí, de alto valor por su proximidad al estándar ideal, y exentos de defectos y problemas de enfermedades y supervivencia.
         Todo lo dicho hasta ahora parece fácil en el plano teórico, en la práctica surgen numerosas dificultades e imprevistos que hacen que las cosas no sean tan fáciles y simples como aparecen en un escrito. La habilidad de un criador consiste en saber ir superando todas esas dificultades pero teniendo muy claro el camino que debe seguir. Si no se sabe el camino es muy fácil perderse.

domingo, 3 de mayo de 2015


EL BELGA (4)
        Traducción del libro Canary book de R.L. Wallace, publicado en 1875.
        Este libro nos da una visión histórica del Bossu Belga, de los métodos de cría de entonces, de su valoración, etc. Espero que sea de interés para los aficionados


EMPEZANDO A ENTRENAR. HABITUÁNDOLES A LA JAULA.
        Cuando los pájaros llegan a la edad de siete u ocho semanas se debe comenzar a entrenarlos para estar en la jaula, es decir, enseñarles a entrar y salir de sus jaulas habituales de concurso. Este procedimiento se realiza habitualmente en Bélgica ya que cogerlos con la mano para introducirlos en sus jaulas es una práctica censurable porque asusta y atemoriza a los canarios. Este entrenamiento es fácil de hacer, y se debe realizar de la siguiente manera: se pone la jaula de concurso enfrente de en la que está el canario, con las dos puertas abiertas una frente a otra y se empuja suavemente con un palo, sin brusquedades, para que el canario entre en su nueva jaula. Si el canario es muy nervioso lo mejor es dejar las dos jaulas juntas durante un par de días para que el canario pase libremente de una a otra y se habitúe a la jaula de concurso. También se puede recurrir a poner en la jaula de concurso alguna comida que les guste mucho a los canarios: huevo cocido, verdura o fruta, para que así se habitúen a entrar y a estar en su nueva jaula. La ventaja de todo este procedimiento es que una vez que el canario lo ha aprendido ya no lo olvida. En pocas semanas los canarios estarán habituados a entrar y salir de las jaulas.
        Habituar a los canarios a estar en la jaula de concurso supone una gran ventaja durante los mismos, ya que así podrán mostrar mejor su posición de una manera tranquila.

ENTRENÁNDOLES PARA TOMAR LA POSICIÓN.
        Tan pronto como se descubra que tenemos canarios belgas competentes para participar en un concurso se debe proceder a entrenarle para que tome la posición adecuada sin agotarse. Esto se puede hacer de varias maneras, y la que se elija depende en gran medida del temperamento y disposición del ave. Si es un ejemplar nervioso o tímido, hay que tener mucho cuidado y prestar atención y el máximo de vigilancia, sobre todo al comienzo; hay que abordarlo con mucha cautela y de una forma muy pausada, hablarle de forma suave pues las aves son capaces de apreciar las palabras cariñosas y de esta manera adquieren más fácilmente confianza.    



        Tan pronto como el canario esté habituado a la presencia del criador, levantar la jaula y moverla de una manera tranquila, tan pronto como el canario está familiarizado con esta “manipulación” mover la jaula con mayor libertad. Raspar con las uñas de los dedos la parte inferior de la jaula, de una manera no demasiado áspera; el ruido atraerá su atención y al instante tomará su posición; si no ocurre así o el canario parece demasiado inquieto, se puede mover el doble fondo (bandeja) suavemente de un lado a otro, primero lentamente y después más rápidamente.

        En cuanto el canario esté habituado a este procedimiento, es posible introducir una varita con el propósito de acostumbrarle a tomar una posición lo más correcta posible. Se introduce el palito por la parte trasera y con el máximo cuidado se coloca debajo del posadero en el que está el canario; se mueve el palito hasta que quede frente al canario y se procede a moverlo lentamente y en silencio, si el canario no se asusta comenzará a tomar posición, levantando los hombros y bajando su cabeza y estirará sus piernas al máximo de sus posibilidades. Esto es lo que el criador desea que haga, pero si se continúa demasiado tiempo probablemente deje de tomar la posición de repente, en cuyo caso la varita debe ser retirada de inmediato, y al cabo de unos minutos  introducirla de nuevo siguiendo otra vez el mismo procedimiento; continuar con esta práctica durante diez minutos o  un cuarto de hora, no menos de una vez a la semana y no más de tres o cuatro veces como máximo, ya que si no le será muy familiar y no producirá ningún resultado. Cuando el canario es tímido o inseguro en sus movimientos es un buen plan colocar la jaula contra una pared. A veces es necesario pasar la varita de una manera rápida debajo de la jaula, lo que permite que sobresalga de repente frente o al lado del ave, pero esto solo es necesario cuando el canario es muy nervioso. La experiencia nos dice que este proceso es necesario si queremos que nuestros canarios muestren todas sus cualidades y puedan ser adecuadamente enjuiciados y valorados. 


jueves, 2 de abril de 2015

EL BELGA (3)
        Traducción del libro Canary book de R.L. Wallace, publicado en 1875.

        Este libro nos da una visión histórica del Bossu Belga, de los métodos de cría de entonces, de su valoración, etc. Espero que sea de interés para los aficionados.


 CRIA

        Un gran número de criadores le dirá que las hembras de los canarios belgas son malas criadoras, pero rara vez tienen en cuentan la mucha culpa que tienen ellos en esta aparente falta de instinto maternal, su ansiedad o curiosidad les lleva a menudo a molestar muchas veces a las hembras durante el periodo de incubación o poco tiempo después de que los huevos han eclosionado; de hecho, he conocido a algunos criadores tan necios como para molestar a una hembra cada quince o veinte minutos, mientras estaba ocurriendo la eclosión, obligándola a irse fuera del nido cada vez que quería comprobar si había nacido otro pollo. ¿Cómo estos hombres pueden esperar, que en tales circunstancias,  las aves puedan realizar sus tareas de manera adecuada?, es todo lo que puedo decir. Las hembras del canario, sin distinción de clase, instintivamente, son muy celosas en este momento particular, sobre todo en los primeros días después de la eclosión; y si la curiosidad de los aficionados les incita a levantarse no es de extrañar que abandonen el nido o a las crías. Estoy bastante seguro de que un gran número de hembras, que, sin duda, cuidarían de sus polluelos perfectamente, no lo hacen por las actuaciones de los criadores.


        Siempre hay que dar a una hembra, y más especialmente a un canario belga, una oportunidad justa, y si se encuentra en buen estado de salud y se la deja completamente sola, las probabilidades están más a favor para que demuestre que es una buena criadora.   En repetidas ocasiones he oído decir que las hembras de los canarios comunes son las mejores madres, y sin duda son tan buenas como cualquier otra raza, pero la experiencia me ha dicho que no son nada mejores cuando se les está estorbando durante la cría. No hay canarios más atentos a sus deberes como padres que los machos belgas, y no  veo ninguna razón por la cual las hembras no deberán ser igual de atentas con sus crías. En un momento crié un gran número de estas aves; en una temporada crié veintiséis aves de cuatro parejas; tres de las hembras alimentaron a sus propios hijos, y una pareja crió nueve pájaros, pero esto se puede considerar como una excepción. Hay que dejarles en paz para que desarrollen su instinto maternal al igual que lo harían otras aves comparativamente sin valor, y se comprobará que estos canarios belgas son mucho mejores criadores de lo que se supone.
        Si una hembra no está con una salud perfecta, no se puede esperar razonablemente que pueda llevar a cabo sus tareas de forma adecuada, y en tales casos se deben pasar sus huevos a otra hembra en la que se pueda confiar; pero esto ocurre también con “las hembras de razas comunes”. Si una hembra ha tenido dificultad en poner sus huevos y se ha quedado delicada o débil por sus esfuerzos para hacerlo, no es prudente confiar en que pueda hacer la crianza de su prole; por lo tanto si sus hijos pueden ser muy valiosos, será aconsejable poner sus huevos a otra hembra cuya descendencia sea de menor importancia por su presumible peor calidad.


        A veces sucede que los jóvenes canarios belgas son débiles y no tienen fuerza suficiente para levantar la cabeza con el fin de recibir la comida de sus padres durante los dos o tres primeros días después de que salgan del huevo. En este caso se deben administrar alimentos en pequeñas cantidades, a intervalos cortos, durante los tres primeros días, y si la madre se niega a darles de comer, se deben pasar inmediatamente con unos padres adoptivos.
        Tan pronto como los jóvenes canarios sean capaces de comer solos, se les debe colocar en un jaulón de gran tamaño, en el que tendrán un amplio espacio para hacer ejercicio, lo que será muy beneficioso  para su salud y bienestar. 

lunes, 2 de marzo de 2015

EL BELGA (2)
        Traducción del libro Canary book de R.L. Wallace, publicado en 1875.
        Este libro nos da una visión histórica del Bossu Belga, de los métodos de cría de entonces, de su valoración, etc. En aquellos años el Bossu Belga era un canario criado y utilizado en Inglaterra para mejorar algunas razas inglesas. Me parece un escrito curioso e interesante. Leyéndolo se comprueba que en algunas cosas se ha evolucionado poco.
  


CONSTITUCIÓN.
        Los canarios belgas son probablemente la raza más domesticada de todas las razas de canarios, y por esa causa son los favoritos por la mayoría de los aficionados. No tardan en acostumbrarse y familiarizarse con sus cuidadores habituales, y muestran muy poca timidez y nerviosismo tan perceptibles en muchas otras variedades, y me refiero sobre todo a las aves que están en un cuarto separado para su uso exclusivo y que solo se visita ocasionalmente;  y si no fuera por una o dos consideraciones importantes, se convertiría sin duda en una de las razas favoritas y más populares entre todos los verdaderos aficionados a los canarios; la primera de ellas es que por naturaleza son de una constitución delicada y parece que están predispuestos al asma y a otras enfermedades que no son fácilmente curables, y que hace que haya muchas bajas; les gusta el calor y es difícil conseguir pájaros de esta raza lo suficientemente fuertes como para que se acostumbren a estar en una habitación que no se caliente durante los meses de invierno. Si durante el periodo más frío del año, cuando prevalecen los vientos del norte y del este, se mantuviesen en una habitación con una temperatura moderada y regular, sin duda prosperarían así y, finalmente podríamos conseguir una raza de aves más vigorosa y sana que los de la actualidad. Otro inconveniente es el enorme precio que tienen las aves premiadas de esta variedad, y además ser premiadas tiene un inconveniente y es que las aves acaban realmente agotadas de competir en los diversos concursos y no tienen valor a los efectos de la cría. Hay que tener gran cuidado con los canarios belgas durante la temporada de muda, pues en este momento, más que en ningún otro, son propensos a contraer las enfermedades antes mencionadas; los pájaros deben ser mantenidos a cubierto durante este periodo de la muda.

CRIA
         Para seleccionar pájaros con el fin de utilizarlos como reproductores, yo recomendaría a los aficionados comprar nada más que buenos pájaros. No me refiero a las aves que obtienen premios, o incluso aquellos que se presentan a las exposiciones, me refiero a que uno de los padres por lo menos debería ser por excelente, y para este fin, prefiero que sea el macho el que sobresalga en las cualidades que son más altamente estimadas para esta raza, aunque también se producen a menudo buenos pájaros cuando se lleva a cabo la utilización de una hembra excelente, que debe tener sobre todo una constitución excelente; sin embargo yo prefiero utilizar un macho excelente. Pocos criadores tienen éxito y obtienen buenos pájaros de padres mediocres, aunque se sepa que proceden de buenos criaderos; pero un buen pájaro juiciosamente emparejado con un pájaro mediocre del que se sepa que procede de un buen criadero da a menudo magníficos resultados.
        Si se tiene, por ejemplo un fuerte macho grande, con gran longitud de cuerpo, buenas patas, una cola fina, un cuello largo y esbelto, pero deficiente en los hombros y con una pluma gruesa, hay que emparejarlo con una hembra que tenga unos buenos hombros y unas plumas estrechas y compactas, independien-temente de todas las otras características; es decir, no importa si es bastante pequeña y con las patas y el cuello algo cortos; las principales características que se requieren para hacer una pareja adecuada son las que se han descrito.  Si la hembra, además de las cualidades nombradas, posee otras buenas cualidades, tanto mejor, y tanto más probable será que con ella se puedan obtener  un mayor número de buenos ejemplares, pero se considera que se tiene éxito en la cría, y que el emparejamiento se ha hecho muy bien,  cuando se obtienen en una temporada solo un par de pájaros de primera clase.
        No recomiendo poner dos canarios juntos con las mismas características, solo se puede hacer cuando son de alta categoría y proceden de criaderos que también son de alta categoría. Otra cosa que me gustaría dejar clara es que nunca se deben poner dos pájaros mediocres juntos, a menos que ambos posean en un grado igual o aproximado todas las buenas cualidades deseadas; por ejemplo, no emparejar nunca dos pájaros que sean deficientes en algunas cualidades esenciales tales como dos pájaros de una talla diminuta, o dos pájaros que no tengan desarrollados los hombros, el pecho, el cuello, las piernas, etc.; siempre hay que ingeniárselas para emparejar a sus aves de tal manera que un ave destaque en las características defectuosas del otro; con la adopción de este método es bastante seguro conseguir uno o dos pájaros, al menos, que heredarán las características positivas de ambos padres de modo que el resultado será, con toda probabilidad, muy satisfactorio para el criador. Algunos aficionados de vez en cuando emparejan dos canarios amarillos con el fin de producir finura (nota del traductor: no sé a qué característica se refiere), pero las crías  generalmente son deficientes en plumaje; pero un pájaro criado de dos amarillos, y acoplado con un criado de dos isabelas o brunos, o, mejor aún, uno criado de forma que sus padres y abuelos sean isabelas o brunos, da con mucha frecuencia pájaros más esbeltos y con mejor plumaje.


        Si quiere criar canarios amarillos limpios, ponga un ave pintada con un claro que proceda de una cepa de pintados, y por este medio conseguirá amarillos con una buena calidad de la pluma. Si pone dos aves pintadas, a menos que ambas tengan marcas muy pequeñas, probablemente se obtengan aves demasiado marcadas, y el cruce de estas aves con otras de características similares dará origen a ejemplares completamente verdes.
        Un principio fundamente en la selección de los canarios con fines de reproducción, y que se trata de la consideración más esencial, es que los pájaros estén perfectamente sanos. Este aspecto debe llevarse con toda rigidez si se quiere tener éxito en el establecimiento de un plantel o estirpe de canarios de cualquier raza, y que compensará con creces los problemas que ha sido necesario vencer. Nunca críe con aves enfermas por muy buenas que sean, ya que va con toda probabilidad a propagar las enfermedades en su criadero; hay que ser especialmente cauteloso con las aves que tienen asma o irritación de la tripa, por muy tentador que sea utilizar un magnifico ejemplar afectado por estas enfermedades, y en el que se tenían puestas todas las esperanzas antes de que enfermara; si se utilizan ejemplares enfermos se tendrá una descendencia enfermiza y débil; los pájaros sanos son los que nos pueden dar una descendencia sana y vigorosa. Ningún criador se arrepentirá de esta decisión en años posteriores. Si se emplean aves enfermizas tarde o temprano aparecerá, sino en todas sí en la mayoría de los pájaros descendientes de tal pareja.
        Cuando seleccione los pájaros a criar, tenga en cuenta que los machos de dos años de edad son preferibles a los de un año, pues sus hijos son generalmente más fuertes y más robustos. Creo que no es conveniente utilizar machos de un año porque muchos no fecundan los huevos, o la mayoría de ellos, y su constitución se debilita, lo cual es un inconveniente para años posteriores.
        Sin embargo no veo ningún inconveniente en criar con hembras de un año.


martes, 3 de febrero de 2015

EL BELGA (1)
        Traducción del libro Canary book de R.L. Wallace, publicado en 1875.
        Este libro nos da una visión histórica del Bossu Belga, de los métodos de cría de entonces, de su valoración, etc. Espero que sea de interés para los aficionados

 

       ORIGEN y TAMAÑO – Comenzaré mis descripciones de las diferentes variedades de canarios con el que se conoce como el canario belga, que, como su nombre indica, es natural de Bélgica.
         Estas aves se crían allí en grandes cantidades, y se exportan a diferentes partes de Europa y América, y varias de nuestras colonias. Me he esforzado de varias maneras por obtener alguna información sobre el origen de estas notables aves, pero sin obtener nada fiable;  los aficionados más antiguos de Bélgica parecen incapaces de dar ninguna explicación satisfactoria de su origen; debo, por lo tanto, negarme a aventurar observaciones de carácter especulativo o teórico en cuanto al mismo, y me limitaré a tratarlos como una variedad  ya establecida. Esta variedad de canario ha sido conocida y admirada en nuestro país desde hace más de cuarenta años, y se considera, y, creo, con razón, una noble raza de canarios.
        La recomendación principal de un pájaro de esta descripción es su forma peculiar, su gran tamaño y contorno elegante y dominante.
        Es un ave de gran tamaño, y se estima que debe medir entre  6 1/2 pulgadas  y  7 1/2 pulgadas, desde el pico hasta la punta de la cola; pero pocos se encontrarán mayores de 7 pulgadas,  que puede ser tomado como un tamaño medio.
        Es una cuestión difícil de medir un ave de este tipo, excepto por el ojo, y que es una "regla" incierta y poco fiable; además, mucho depende de la salud, condición, y  temporada del año ya que en unas puede mostrar mejor su tamaño que en otras. Aunque el tamaño es una consideración importante en estas las aves, el contorno o forma lo es mucho más.

       MIS PRIMEROS CANARIOS. -  Hace cuarenta años que  compré mi primer par de canarios belgas, y tengo un recuerdo muy vívido de los rasgos característicos que en ese momento buscaban  los aficionados; estaban longitud y delgadez del cuerpo, la pulcritud y la elegancia; y el bello ideal de este ave se describía como el de un pájaro tan extremadamente delgado, que cualquier persona pensaría  que podría ser pasar a través del anillo de oro de una dama. Pero este pájaro de fantasía, estaba en este momento en sus inicios en Inglaterra, y los admiradores de los canarios belgas fueron buscando en la oscuridad el camino  a tientas; las aves importadas no eran pura sangre, o al menos muy pocos de ellos, y los que lo eran, estaban considerados como deformes y feos. Los distribuidores se dedicaron en este momento a trabajar con canarios de este tipo, ya que en el norte de Inglaterra muy pocos aficionados criaban esta variedad, ya que no se habían introducido en Inglaterra muchos antes. En ese momento yo residía en un pueblo muy bonito a unos tres kilómetros de distancia de un pueblo, que, en el aspecto comercial, al menos, ahora se considera uno de los principales en el condado de Durham. El importador en este caso era José Greenwell, un hombre conocido desde hace treinta años, no sólo como un distribuidor, sino también como un aficionado. Tenía la costumbre de realizar la importación de estas aves durante los meses de otoño y primavera, y por lo general los presentaba los sábados, ya que la mayoría de sus clientes eran artesanos y obreros que recibían su salario semanal ese día, y en consecuencia tenían los medios necesarios para poder adquirir  estos pájaros. En una ocasión llamé a  Greenwell para comprar un macho  belga bruno, pero me di cuenta que no tenía ninguno que me conviniese. Él me informó que esperaba un "lote fresco" en la mañana del sábado siguiente. Tras informarme de la probable hora de su llegada  y otra información necesaria, me propuse, si era posible, ser uno de los primeros en llegar, para que yo pudiera tener la oportunidad de seleccionar algo que me gustase. Aunque vivía a tres millas de la ciudad, mi entusiasmo hizo que llegase temprano. Cuando llegué  a su casa me encontré con varios hombres que también esperaban la llegada de las aves, todos extranjeros, excepto yo, pero todos grandes entusiastas. La mayoría de ellos eran viejos aficionados, y yo, que era un mero mozalbete, escuché su conversación en profundo silencio, con la esperanza de ampliar mi conocimiento de las aves, que entonces era algo limitada.
         Después de un cuarto de hora llegaron las aves y me entretuve mucho viendo la ansiosa cara de algunos de estos hombres; todo era silencio y ellos miraban por cada grieta de la caja de transporte en la que estaban los canarios, para echar un primer vistazo; Joe, con su estilo frío y calculador quitó la tapa que ocultaba a los canarios. Hecho esto se produjo un  bullicio y alboroto y alboroto inusuales.



 Joe trajo unas jaulas pequeñas y dijo: Echaros a un lado, vamos a ponerlos aquí para poder verlos y apreciarlos mejor. Esta solicitud se llevó a cabo inmediatamente para poder ver mejor a los animales. Tan pronto como se pusieron los pájaros en las jaulas, se tranquilizaron y empezaron a tomar su posición se empezaron a oír voces exclamando: ¿Cuánto cuesta este?, ¿Cuánto tengo que dar por P? cuando la gente se calmó empezó una especie de puja: Por ese yo doy X, pues yo doy Y, etc.
        Yo me quedé en silencio hasta que todo se calmó y todo el mundo había adquirido aquello que les satisfacía. Entonces pregunté el precio de una hembra amarilla con inmensos hombros, una elegante cabeza, buen cuello y buenas patas. Los  presentes se rieron un poco e hicieron algunos chistes. Uno dijo que era un camello joven, otro que era un “Ricardo III” (un rey deforme) y todos estaban de acuerdo que no era un pájaro que mereciese la pena excepto yo, y yo era sin duda el único que parecía tener algún deseo de poseerla. Greenwell trató de disuadirme de tenerlo, y dijo que estaba seguro de que era un mal pájaro en cuanto a su posición, que era un pájaro algo deforme en su parte posterior. Sin embargo insistí en que lo compraría si no era un pájaro muy caro, ya que no estaba seguro de que fuese un pájaro deformado y por lo tanto de poco valor.


        Él dijo que me lo vendía por  7 chelines, y acepté la oferta. Después de que llegué a casa y lo comparé con mis otras aves, se me ocurrió que este era el genuino canario belga, y en la siguiente vez que fui a la ciudad le dije que me gustaría tener más ejemplares de la misma forma, y le di mi opinión respecto a él; él sonrió en silencio, pero de manera muy significativa, pero esto no alteró mi opinión; algún tiempo después conseguí un macho bruno (o isabela) similar en forma, pero no tan buena como la hembra.


        Por estas fechas conocí a un señor que comenzó a tener pájaros; era un fabricante que exportaba productos a Bélgica. Le sugerí que sería un buen plan si pudiese encargar  a sus agentes en Amberes que le procurasen una o dos parejas de los mejores canarios belgas que pudiesen obtener, y enseñarles a conocer estas aves para que pudiesen seleccionar las aves y conseguirnos ejemplares del más alto valor en Bélgica. Aceptó mi sugerencia y después de un  tiempo llegaron cuatro pájaros que resultaron ser muy semejantes a mi hembra “deformada”. El agente escribió para decir que eran de los mejores y más apreciados criaderos, y que eran mucho más caras que las aves que se venden para su exportación. Tres o cuatro años después de esto algunos de nuestros más ardientes aficionados cruzaron el Canal y trajeron los pájaros que ellos habían seleccionado, pero las mejores aves que he visto han sido las que nosotros importamos.

        IMPORTACIÓN DE CANARIOS. No es un viaje largo tampoco es  muy caro, por lo que cualquier persona que desee obtener unos pájaros de alta calidad haría bien en hacer un viaje al continente; aquellos deseosos de hacerlo puede embarcarse, ya sea en Hull o en Londres. Un barco sale de Hull para Amberes todos los miércoles, y vuelve el sábado siguiente; el billete sencillo es de 15 peniques, los  billetes de ida y vuelta cuestan 22 peniques 6 chelines. El viaje tarda  alrededor de veinticuatro o veinticinco horas de puerto a puerto. El Hotel Europe tiene todo tipo de comodidades; todos los camareros y sirvientes hablan inglés, y los precios son extremadamente moderados. No hay que preocuparse por si el criador al que vamos a comprar los canarios no habla inglés; en el hotel pueden buscar un intérprete entre los camareros que, pago de una pequeña cuota, acompañará a los diferentes criaderos y ayudará a hacer las compras. Además de Amberes, se pueden obtener buenos pájaros en Bruselas y Gante, siendo éstas las tres principales ciudades para conseguir las mejores aves. Los precios varían en función de la calidad y la temporada del año en que sea; el mejor momento para ir es probablemente el mes de septiembre, después de que termine la temporada de cría, ya que las aves son más abundantes entonces, y se  tendrá una mejor oportunidad de elegir algo que le conviene, y un precio más bajo de lo que pagaría en un período más avanzado del año.
         
 

         Los belgas conceden un gran valor a sus mejores pájaros, y piden altos precios por los ejemplares premiados, pero los pájaros moderados o con pequeños defectos pero criados en buenos criaderos se pueden comprar a precios razonables. Por los pájaros de mucha calidad el precio va desde cuarenta francos hacia arriba (1libra 13peniques 4 chelines. en dinero Inglés), pero por los pájaros excepcionales los precios son fabulosos.
        Los canarios belgas se aclimatan fácilmente en Inglaterra y Gales, así como en Irlanda y Escocia; no hay una gran diferencia en la temperatura de estos países con Bélgica. Estas aves, sin embargo, no soportan el frío tan bien como la mayoría de otras variedades conocidas. Los aficionados belgas estiman su propia raza de canarios mucho más, y conceden poco valor a algunas de nuestras variedades más apreciadas, como el Norwich, Lizards y similares.